Colección: Tejidos

Hechos de tiempo, manos y magia.

Cada par de estos pendientes nace en nuestro taller como una promesa tejida con paciencia. Primero, los corto desde cero en láminas de latón. Luego los lijo, los pulo y les doy forma con mimo, dejando que el metal tome vida. Y cuando termina mi parte, empieza la de Katy: con hilo de latón y cristalitos, teje uno a uno, con una precisión casi meditativa, cada aro en espiral.